Biografía de Héctor Pavéz

Hector Pavez

En julio de 1975 un centenar de chilenos exiliados en Paris se dieron cita en el Cementerio de Pere Lachaise para despedir definitivamente a Héctor Pavez, fallecido el día 14 de ese mes, justo en un aniversario de la revolución francesa que tanto significó en la historia humana. Era un día de verano en un París lleno de turistas de otros países y vacío de parisienses en vacaciones. El “indio”,a quien tantas veces vimos en los escenarios chilenos, en las peñas, en los mitines populares y a quien asociábamos a Chiloé y su magia terminó con sus huesos en ese cementerio donde están enterrados miles de sencillos héroes de la Comuna de París, la primera revolución proletaria en 1871 y en las proximidades de Paul Verlaine y Oscar Wilde, dos geniales infortunados a quienes el azar reunió allí en la última estación.

Fuente: Portal de Música Latinoamericana / Foto: Memoria Chilena

Sus compañeros cantaron algunos de sus canciones ese día. Todos ellos habían ido a parar a la capital de Francia arrojados por la ola del golpe de estado en Chile. El mismo Pavez jamás imaginó que su inquieta vida terminarla en la fulgurante ciudad de tantas historias lejanas. Siempre creyó que el “descansa en paz’ le ocurriría en Ancud, en Castro, en Chonchi o quizás en la tierra tría de Punta Arenas o simplemente en un patio posterior del Cementerio General de Santiago de Chile.

Sus últimos dias fueron nostálgicos y sus canciones – que le brotaron hasta el fin – empezaban a tener un tono que no era como en Chile.

UN JOVEN DEL BARRIO SAN EUGENIO

Héctor Pavez Casanova, nació en Santiago el 1° de diciembre de 1932 en la casa familiar de calle Pizarro 1954. Así lo indica la fe de bautismo otorgada a sus padres por la parroquia de San Gerardo en el barrio San Eugenio. Su padre fue campesino antes de llegar a la capital donde se transformó en artesano. La madre, paciente y diligente dueña de casa, instaló en su casa de Santiago un pequeño taller de costura donde ejercia su profesión de modista.

Héctor creció en un barrio de maestranza, industrias textiles, pequeñas y grandes fábricas que ocupaban obreros que inevitablemente luchaban por sus derechos y se organizaban para defenderlos. Eran los vecinos de la casa de los Pavez con los que compartían las penas, alegrías y avatares de la vida diaria. El propio Héctor no sabía qué fue lo primero que se despertó en él, si su sensibilidad artística o su conciencia política. Más bien una cosa explicó siempre la otra en toda su trayectoria de artista y ciudadano a lo largo de sus 42 años de existencia.

Luego de realizar sus estudios secundarios en el Liceo Amunátegui de la Avenida Portales de Santiago, decidió encauzar su vocación artística irrefrenable en la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile cuyos maestros eran en su mayoría los primeros animadores del inolvidable Teatro Experimental que revolucionó la cultura teatral en el país en los años del Frente Popular. Allí, sin darse cuenta, se integró a una generación excepcional del teatro y de la canción chilena. Entre sus compañeros de entonces estaban Nelson Villagra, Delfina Guzmán Víctor Jara. Este último luego de una brillante carrera de director escénico decidió – igual que Héctor – consagrarme por entero a la canción popular.

En 1957 abandonó la escuela de teatro, en la que aprendió mucho, para iniciar un peregrinaje por la larga y caprichosa geografía de Chile que lo llevó hasta los territorios más apartados e inexplorados. Así conoció a los habitantes de la árida pampa salitrera, a los campesinos del valle central, a los sufridos chilenos de la maravillosa isla de Chiloé.

EL ASCENSO DEL FOLKLORE

Habla decidido consagrar todos sus esfuerzos a un trabajo artístico cuyos perfiles definitivos aún no aclaraba. Eligió una vida dura porque la guitarra no daba para comer todos los días. En sus largas visitas a las regiones del norte y el sur empezó a desenterrar tesoros musicales. En cada regreso a la capital traía consigo ritmos y letras desconocidas. Se hizo folklorista y se unió a los que luchaban sin mucho eco por la difusión de la música autóctona sin falsificaciones ni concesiones a ningún coloniaje cultural.

Conoció entonces a Gabriela Pizarro que estaba dedicada a la misma tarea. Se casó con ella y fundaron el conjunto Millaray al que se integraron Clemente Izurieta, Carlos Medel, Carlos Chandía y sus hermanas Nelly y Raquel.

En la década del 60 el folklore logró ganar la atención del público siempre manipulado por las industrias del disco y los servidores de sus productos cosmopolitas y subculturales. Los auditores de conjuntos como Cuncumén, Calaucán, Millaray, eran cada vez más numerosos. Desde el comienzo uno de los más activos animadores de este movimiento fue el locutor radial René Largo Farías con su programa “Chile Ríe y Canta” que reveló a incontables creadores e intérpretes de un fenómeno cultural cuya difusión se expandiría por toda América Latina y llegaría a Europa como música de fondo de un millón de exiliados chilenos y de un singular proceso político aplastado a sangre y fuego por la reacción más brutal y cavernaria.

La música brotada como plantas silvestres en el pueblo chileno y recreada por artistas excepcionares como Héctor Pavez, Violeta Parra, Víctor Jara, Margot Loyola, Rolando Alarcón, marchó de la mano con el movimiento sindical y político democrático. Ayudó a despertar las conciencias de miles de jóvenes obreros y campesinos. En ese despertar Héctor Pavez jugó un papel de la mayor importancia. Era necesario en 1962 crear una cueca que los trabajadores pudieran cantar y bailar en sus fiestas y que exaltara la misión y las luchas de su central sindical, la CUT-. Pavez acogió la tarea del baile nacional. Ai mismo tiempo fue autor de una cueca en torno a Luis Emilio Recabarren, padre del movimiento obrero chileno.

EN BUSCA DE LA MÚSICA PERDIDA

Las giras a provincias del Millaray permitieron a Héctor Pavez avanzar en la búsqueda de esa música sepultada que sólo permanecía en la memoria de aquellos qus la habían heredado de generaciones pasadas. Así pudo recrear cachimbos tarapaqueños, refalosas, sanjurianas, cuecas chilotas, periconas que fueron presentadas al público en versiones llenas de colorido que eran el resultado del trabajo laborioso de Héctor, Gabríela Pizarro y los demás integrantes del Millaray.

En 1965 Pavez se separó del grupo y sin abandonar su trabajo de investigación comenzó a cantar como solista. Agregó a su vasto repertorio temas que podríamos calalogar dentro del canto urbano popular. Así fue una de las mayores atracciones de la primera gira europea de “Chile Ríe y Canta” en 1967. La nueva canción chilena envió entonces a excelentes embajadores a Europa: el Quilapayún, Patricio Manns, Silvia Urbina, el Dúo Rey Silva, el cura Fernando Ugarte. Durante tres meses “el indio” cantó junto a ellos en numerosos recitales en ciudades como París, Berlín, Budapest, Roma, Madrid, Praga, Leningrado y Moscú.

A su regreso a Chile fundó el conjunto “Héctor Pavez, cantos y danzas’. Lo integraron Nacho Chamorro, NelIy y Raquel Pavez, Hiranio Chávez, Helena González y Delia Muñoz.
Hacia fines de la década del 60 la nueva canción chilena estaba en pleno apogeo. Entre los éxitos discográficos de esa época figuraban algunos de los temas creados e interpretados por Héctor Pavez: “El lobo marino”, “La cueca larga de Chiloé”. Fueron muy difundidas en el sur de Chile e incluso en las radios argentinas de la Patagonia que sentían que en esas canciones estaba el reflejo de su alma regional.

Recuerdo que asistí en 1970 a los festejos de los 17 años de la CUT y que una de las atracciones de un gran mitin fue Héctor Pavez. Era acogido con entusiasmo por los trabajadores y sus familias que le aplaudían a rabiar y que le impedían abandonar el escenario. Estaban allí presentes Salvador Allende, entonces candidato a la Unidad Popular y el patriarca don Clotario Blest.

RECORRIENDO CHILOÉ

Héctor Pavez presidió el Comité de Artistas Populares durante la memorable campaña de la UP y en esas funciones desplegó no sólo su ángel de cantor popular sino su capacidad de organizador y animador incansable. . A mediados de septiembre del 70 participó junto a su hermana Raquel en el acto de masas para festejar la histórica victoria de la Unidad Popular y su abanderado Salvador Allende. Había que verle cantar y tocar la guitarra a todo pulmón mientras su hermana -excelente bailarina-le sacaba chispas al escenario con una cueca vitoreada por miles de personas enfervorizadas con su gran triunfo. Congregados en torno a su presidente popular electo los trabajadores festejaban al mismo tiempo a los artistas del pueblo.

Algunos meses después Héctor Pavez y Rolando Alarcón recorrieron el país como embajadores de la música chilena enviados por la Oficina de Radiodifusión y Cultura de la Presidencia de la República. Fue en el mes de febrero de 1971 que visitamos juntos la isla de Chiloé. Los teatros de Ancud y Castro se repletaron para aplaudir a ambos artistas. Ellos no le ofrecieron su música sólo a los habitantes de las ciudades sino que cantaron en numerosas aldeas y villorrios campesinos perdidos en la deslumbrante geografía, olvidados por el resto del país y a los cuales muy rara vez llegaba alguna expresión cultural. Fuimos entonces desde Chacao a Quellón, pasando por Huillinco, que Pavez consagró en su famosa cueca.

“CONSECUENTE CON EL PRESENTE”

El periodista Óscar Vega entrevistó a Pavez en marzo de 1973 en el suplemento dominical del diario “Clarín”. En ese reportaje el artista se define como “una persona consecuente con el presente, con las luchas del ser humano y con sus afanes de emancipación”. Dice: “Voy como sumando lo antiguo y creando en el presente, queriendo lo mejor para nuestra patria”. Agrega: €˜El folklore tradicional es la veta de sustentación. Pero los dolores, las angustias, la justicia social están siempre presentes en nuestro canto, Y lógicamente, nosotros no podemos defender posiciones de avanzada cantando temas románticos. No podemos quedarnos en el lamento deprimido. Por eso vamos insistentemente a lo nuestro, a la canción social que trata de presentar los problemas, darles una luz. Esa canción que emerge del pueblo sale del gris para pasar por los tonos claros y llegar, por último, a la plenitud del dolor, al rojo vivo, a la vida. Ahí perdura. Y ese es el sentido de nuestro combate”.

Discípulo de Violeta Parra subraya: “La canción social es la más válida. El pueblo la siente como suya. Y por lo mismo este tipo de canción es atacada donde imperan el amo y la Injusticia. El camino ha sido largo y con dificultades pero lo más importante es que la gente entregada al oficio se ha Ido multiplicando. Crecen los que de una forma u otra están con el folklore, comprometidos con la canción política, con el mensaje popular, llenos de sentimientos que preocupan a las mayorías”.

Haciendo rápidos recuerdos señala:
“Primero empezó en este campo Margot Loyola. Ella fue la que llenó la parte más difícil e ingrata. Abrió perspectivas y ya en el año 38 mostró el sendero. Luego vino ese largo capítulo que se llamó Violeta Parra. Más tarde todos los que de una u otra nos identificamos con la nueva canción chilena. Todas son etapas muy definidas y ricas que se irán superando y donde nuestro pueblo ha salida, finalmente ganancioso”.

Al finalizar la entrevista de Vega, Pavez cuenta el por qué de su profundo apego al folklore y a los habitantes de Chiloé: “Chiloé es mágico. es un pueblo creador. Conserva las más puras tradiciones del pasado. Chiloé ha marcado a fuego mi labor artística dándome una proyección”.

LA TRAICIÓN DEL CORAZÓN

A pesar de sus enormes energías el cantante debió aceptar el veredicto de los médicos sobre la crisis de sus males físicos. En el otoño de 1973 sus problemas cardíacos derivados del mal funcionamiento de la aorta le impusieron una delicada operación y luego una larga convalescencia. Pavez no se resignaba a abandonar sus múltiples actividades en un período difícil cuando la escalada contra el gobierno popular se orientaba hacia el golpe militar. La primera tentativa de operarle fracasó a causa del “tanquetazo” del 29 de junio de 1973. Finalmente, el 23 de julio, fue operado con éxito en el Hospital Clínico de la Universidad Católica. Convaleciente debió soportar el choque brutal del golpe militar y constatar impotente el asesinato de miles de chilenos, entre ellos su amigo Víctor Jara.

No obstante sus dramáticas condiciones de salud se presentó a una audiencia en compañía de Margot Loyola y Homero Caro con el “responsable cultural de la Junta”. Fueron a pedirle respeto y libertad de trabajo para los artistas a nombre de los folkloristas y cantores populares chilenos. Obviamente la respuesta fue negativa pues las peñas habían sido clausuradas “hasta nuevo aviso”.

Día a día se cerró el círculo en torno a Héctor. Sus familiares temían que fuera detenido y maltratado por los esbirros del régimen. Luego de largas discusiones Pavez entendió que era inevitable aceptar el exilio que le permitirla, al menos, recuperar la salud y ganar energías para una batalla que podía ser larga. Le dijo a su hermana Raquel que el exilio a lo mejor seria menos negro en París porque era la ciudad europea que más le gustaba y le pidió que lo acompañara.

Llegaron a París en marzo de 1974. Rodeados del afecto y la solidaridad de exiliados españoles de la República se instalaron en la comuna de Montreuil. Héctor desestimó los consejos que le habían dado los médicos y empezó una actividad febril. Al poco tiempo era conocido en diversos medios artísticos parisienes. El 1° de mayo le 1974 participó en un gigantesco acto que la CGT organizó en el parque de La Coutheve donde cantó junto a intérpretes de la calidad de Juliete Greco. Luego participó en una gira por todos los paises de Europa en que la oradora principal fue Hortensia Bussi de Allende.

De regreso de esa gira constituyó en París de nuevo el grupo Héctor Pavéz con la colaboración de su hermana Raquel y Carlos Cabrera que continúan en la actualidad divulgando en Francia la música y las danzas de nuestra tierra. Al mismo tiempo participó como intérprete musical en la obra de teatro €˜¿Qué hora es en Valparaíso?” montada para el público francás por el conocido Théatre des Amandiers de Nanterre. Las representaciones de la pieza se extendieron a provincias y a otros países de Europa. Héctor no escatimó esfuerzos y participó en todos los actos y peñas de solidaridad con Chile a las que fue invitado o que él mismo contribuyó a organizar.

LOS ÚLTIMOS DíAS

En febrero de 1975, y a pesar de su difícil salud decidió grabar un disco. Los amigos, su hermana Raquel y los médicos intentaron en vano persuadirlo de que su situación física era muy precaria. La válvula artificial que le habían colocado en Chile se desprendía poco a poco de su corazón. Contra todos los cuidados y consejos consagró los últimos meses de su vida a terminar en París ese disco. En la carátula Pavéz escribió: “Estas trece danzas cantadas son del pueblo chileno. Con ella el hombre de mi patria ríe y canta. Desde el fondo de su alma junto a su vibrante alegría se mezclan el dolor en una expresión mágica. Esas danzas llegaron a Chile con los españoles pero no buscaron ser acogidas en los salones. El pueblo se las apropió y las recreó. Las ha hecho criollas, confidentes y compañeras inseparables”.

La verdad es que Héctor Pavez no logró sobreponerse a los horrores que continuaban produciéndose en Chile. La rabia y la imposibilidad de regresar a su tierra para luchar junto al pueblo, lo vencieron. No sólo de canto vive el hombre.

A fines de julio de 1975 sus males cardíacos entraron a un periodo critico. Fuertes dolores y un debilitamiento general le aconsejaron someterse a una segunda intervención quirúrgica. Ingresó de urgencia al hospital Foch de Suremes y horas antes de la operación se le produjo un paro cardíaco. Lograron reanimarlo y operario pero un derrame destruyó la capacidad de recuperación de su cerebro y toda esperanza de vida. Murió el 14 de julio de 1975.

Días más tarde el célebre cementerio de Pére Lachaise acogía sus restos. Cientos de amigos chilenos, españoles y franceses estuvieron presentes en los funerales. El “gitano” Rodríguez, Marcos Velásquez y Marcelo Coulon interpretaron las mejores cuecas y canciones de Héctor como último homenaje.

El postrer deseo de Héctor Pavez fue que incineraran su cuerpo. Sus cenizas regresarán un día a la tierra natal que fue la sustancia de toda su obra y afanes en sus cuatros décadas de vida.

Edmundo Vera

” ¿Me creen si les cuento que a pocas semanas del sangriento golpe militar hubo una reunión entre asesinos y asesinados, entre masacradores y masacrados, entre torturadores y torturados?

Así no más fue. La insólita conversación fue impulsada ingenuamente -creemos- por Rubén Nauzeilles, ejecutivo del sello ODEON, empresa que dio un importante apoyo al canto popular chileno. La reunión debía efectuarse a fines de octubre o en noviembre de 1973 y tuvo como objetivo saber qué iba a pasar con los artistas de la Unidad Popular, cuáles iban a ser sus posibilidades de trabajo, qué ocurriría con los artistas presos, en fin. La delegación estuvo encabezada por Héctor Pavez e integrada por dos representantes del Conjunto “Cuncumén”, Homero Caro, Raquel Pavez, Hilda Parra (hermana de Violeta), por un delegado del Sindicato de Folcloristas. Debieron asistir también, pero no aparecieron, Richard Rojas, Maruja Espinoza y representantes de la Federación de Conjuntos Folclóricos.

Acerca de esta increible reunión, nos da algunos detalles Héctor Pavez:

“…Nosotros desconocíamos el fascismo y era necesario saber. La realidad era mucho más tenebrosa que lo que pensábamos. Nos recibió el coronel Ewing con un séquito de oficialitos jóvenes, algunos mayores llenos de charreteras, sub-oflciales armados hasta los dientes, escribanos, grabadoras… Estábamos frente a frente a los asesinos, en una misma mesa. Yo estaba lleno de calma; era una tarea dura pero había que cumplirla, ya estábamos en el baile. Entre los militares, dos civiles; uno era Benjamín Mackenna de los “Huasos Quincheros’ cerebro artístico de la Junta. Nos dijeron la firme: Que iban a ser muy duros, que revisarían con lupa nuestras actitudes, nuestras canciones, que nada de flauta, ni quena, ni charango, porque eran instrumentos identificados con la canción social; que el folclor del norte no era chileno; que la Cantata Santa Matía era un crimen histórico de “lesa patria”; que si Ángel era inocente, como blanca paloma volaría; que los “Quilapayún” eran responsables de la división de la juventud chilena.. que agradecían la presencia de Hilda, porque para ellos la familia Parra era muy querida…” y a mí se me revolvía el estómago, porque ya sabíamos de las torturas a Angel en el Estadio Nacional. Bueno, allí supimos claramente que no había nada que hacer, absolutamente nada, a menos que nos transformáramos en colaboradores de la Junta”.

Y ése no era el destino para el Indio Pavez, cuya inquieta vida estaba macada por una entrega absoluta a la causa popular. En febrero de 1974 salió de Valparaiso rumbo a París, donde murió un año después, el 14 de julio de 1975 en plena celebración del Día Nacional de Francia.

Vamos a recordar a Héctor con palabras suyas, fragmentos de cartas que revelan de manera clara su decisión de combatir desde el exilio y también su profunda nostalgia por la tierra ausente.

10 de abril de 1974:
€˜..hoy me he puesto a recordar la Peña y he vuelto a verlo todo, tal como estaba, y he visto a Cristina en el escenario con su manto de arcoiris, prodigando generosidad y anunciando a sus artistas con cariño, y me he visto allí con mi guitarra, sentado frente al público, entregando un mensaje; he visto otra vez a los muchachos de la J con sus camisas color amaranto tiñéndolo todo de alegría. Respirábamos el mismo aire, y luego tomábamos una copa de nuestro sonoro y caliente vino. Teníamos derecho, eramos responsables de una parte de la lucha, estábamos trabajando, construyendo, aprendíamos a ser mejores. Teníamos derecho a tomarnos un trago de tinto color sangre, teníamos derecho al calor del amor, a respirar a pleno pulmón la dicha de ser protagonistas de la gesta de la liberación…”

28 de junio de 1974:
€˜..acá la resistencia toma cada día mayores dimensiones. Es una ola tan enorme que debe tener aterrados a los fascistas. Los señores embajadores de la Junta viven aterrorizados con una custodia policial inusitada; la lucha de Chile es la lucha de todos los pueblos libres del mundo; nuestro trabajo es recordar con canciones lo que es el fascismo desatado. La solidaridad es tan grande que dan ganas de llorar a gritos de alegría y esperanza. Con Raquel y otros compañeros hemos recorrido casi toda Europa y hemos actuado en cada teatro, en cada plaza, en cada sindicato, en cada lugar donde haya un hombre que nos escuche…”

20 de septiembre de 1974:
“..recibí “Operación Chile”. gracias. Es apasionante, me parece objetivo, terrible; me parece estar viviendo de nuevo los días del infierno. Es un relato trágico que hace claridad en muchas coses. Canté en Austria en un impresionante acto de solidaridad con el pueblo chileno, allí habló la compañera Tencha que ha desplegado una actividad increíble, de enorme valor. Luego iré a Italia y Bélgica, y tengo pendiente una invitación para ir a cantar a Portugal. Te mando mi cueca Alerta Pueblos del Mundo, a la que se le debe buscar una melodía profunda, debe ser más bien una cueca lenta, perfectamente rítmica y bien pronunciada; debe tener la tristeza y la venganza, el llanto y la alegría, como el espíritu de nuestra raza: Alerta Pueblos del Mundo que el fascismo está presente y que en la nación chilena mataron al Presidente. Y la sangre de Allende corrió a torrentes, fue vista por los pueblos y continentes y continentes si, qué canallada, porque quería libre la patria amada. Tu muerte no es en vano, Allende hermano…!

9 de enero de 1975:
“…no, no he muerto todavía. Morir en París es cosa poco común para un chileno, y más aún ser enterrado el Cementerio Pére Lachaise junto a Jouvet, Madeleine Renaud o Edith Pial, pero prefiero no morirme todavía. Tengo muchas cosas que hacen todo lo que un día soñé o imaginé como imposible se me está cumpliendo en esta querida segunda patria francesa. Dile a esos amigos que no me maten aún. Los plazos estipulados llegarán pero todo a su tiempo. Mi quehacer artístico va tomando madurez de la necesidad de vivir más intensamente el despliegue estallante de mi espíritu; sigo desarrollando la misma línea de canto folclórico chileno. Europa vuelve su mirada hacia la tierra, va a un reencuentro con la naturaleza; la canción simple, expresiva, sincera y bella retoma su lugar Europa busca con pasión el folclor, la juventud va por todos los caminos con su guitarra bajo el brazo…”

11 de junio de 1975:
“…el disco quedó hermoso. Gran foto en la carátula. Aparecerá en septiembre. Siento que mi voz y la de Chile irán por toda Europa en esas trece danzas bailadas por el pueblo…”

Pero la guitarra chilota del Indio Pavez se quedó muda en París. No sé si habrá quedado en Pére Lachaise, junto a la Piaf o Jouvet; lo que sí sé, es que volverá con nosotros cuando la patria baile la cueca larga de la liberación.

René Largo Farías · Revista “Chile Ríe y Canta”

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11 respuestas a Biografía de Héctor Pavéz

  1. RAMIRO VENEGAS SEGURA dijo:

    HECTOR PAVEZ UN CHILENAZO DE TOMO Y LOMO,HOMBRES QUE DEJO IMPREGNADO EN SU PUEBLO EL CARINO HACIA LA CULTURA CHILOTA Y POR ENDE EL FOLCLOR CHILENO,DESGRACIADAMENTE MURIO DEMACIADO JOVEN.

  2. RAMIRO VENEGAS SEGURA dijo:

    HECTOR PAVEZ UN CHILENAZO DE TOMO Y LOMO,HOMBRES QUE DEJO IMPREGNADO EN SU PUEBLO EL CARINO HACIA LA CULTURA CHILOTA Y POR ENDE EL FOLCLOR NACIONAL,DESGRACIADAMENTE MURIO DEMACIADO JOVEN.

  3. Felipe Rodriguez dijo:

    Encuentro muy emocionante y significativo este articulo, ya que destaca a uno de los grandes dentro de la música chilena, quien con su arte consecuente y al servicio del pueblo nos entrego hermosas canciones, mis saludos y felicitaciones al creador de este articulo.

    Grande Héctor Pavez!

  4. Les doy infinitas gracias por lo que han publicado sobre Hector Pavez. No tuve la suerte de conocerlo hasta mucho despues de su muerte, su música sí la escuché pero no sabía de él, me acerqué a este sitio porque desde hace años busco información sobre un cantautor que recuerdo con mucha emoción, sus canciones me llegaron al corazón, y ,ahora, gracias a estos sitios de internet, me he enterado de algunos episodios de su vida, sobre todo que estuvo, junto a Hector Pavez,pidiendo respeto y dignidad para los artistas chilenos a los infames golpistas.Se trata de Homero Caro, alguien sabe de él, murió, fue exiliado, o aun vive. Agradeceré “cualquier información bien la pagaré” (es mi unicornio azul).

  5. Haydee Sanhueza de Vitacolonna dijo:

    Por razones que no puedo explicar, hoy escuche por horas la musica de mi amigo y vecino Hector Pavez.Tuve la gran suerte de escuchar su voz y sus hermosas canciones desde muy jovencita, hasta el dia que sali de mi Chile lindo en 1964. Mi madre de 93, era una amiga frecuente en la calle Pizarro en el barrio San Eugenio ,y eterna admiradora de los hermanos Pavez.Hoy la llame via skype y comparti con ella esa musica que nunca se olvida . Ahora le envio una copia de esta magnifica biografia. Gracias por los recuerdos. Un lindo homenaje a un gran artista.

  6. milton dijo:

    quiero agradecer a todos quienes pueden hacer posible ,el seguir fomentando el folclor de nuestro pais, y sobre todo porque hector pavez, pese a ser un gran artista , con un estilo muy particular no es muy popular o conocido, y esta invitacion a esta pagina sirva para conocer mas de este hombre y de su magicas y sencillas letras

  7. EXTRAORDINARIO TRABAJO. EL ‘INDIO’ FUE, ES Y SERÁ CANTO, GUITARRA, DANZA Y PURO CHILE.
    ES HÉCTOR PAVEZ, JUNTO A INCONTABLES CREADORES MAYORES DE NUESTRA JOVEN NACIÓN, EL ‘CÁNTARO DE GRESA’, EL HORNO DE BARRO, LA TORTILLA DE RESCOLDO, EL MILCAO ETC. PERO TAMBIÉN ES NARRACIÓN EXTRAORDINARIA DE LO QUE ERA EL CHILE ‘QUE EL VIENTO SE LLEVÓ’… POR EL CUAL MUCHOS FORCEJEAMOS, CON CASI TODO EN CONTRA, POR RECUPERAR.
    EN BUENA-HORA SOMOS MÁS DE LO QUE PARECEMOS Y ‘EL INDIO’, JUNTO A V͍CTOR, VIOLETA ES UN ESTIMULO DE INCALCULABLE VALOR PARA LA RECUPERACIÓN DEL CHILE QUE SE NOS FUE .
    ESO.

  8. Las palabras que escribió Hector Pavez , en la caratula de su último
    disco reflejan plenamente las emociones de los chilenos por la música y cantos del pueblo y que mejor representante y exponente que él mismo. Su voz y su ritmo son inconfundible .
    Un ser como Hector Pavez y todos los folklorista de este país que dieron la pelea y lucha por la igualdad de los derechos de la gente del pueblo, elcampesino y el alma de chile estan siempre vivos , por que sólo mueren cuando se les olvida.

  9. Patricia dijo:

    Tan sólo quiero expresar mi tremenda pena aún por la partida de
    Gabriela Pizarro Chavéz ,Gran Mujer .Gran folcklorista,Por lo menos me queda el consuelo de haber trabajado con ella , hace 16 años
    fiel testigo de aquello es el cassett que grabamos en 1992.
    Jamás los olvidaré ni a ella ni a Héctor Pávez .Un abrazo fraterno
    y de compromiso Social a toda su gente y en especial a sus hijos…..

  10. Humberto dijo:

    Quisiera preguntarle a todo aquel que lea este articulo si sabe donde puedo descargar discos del Conjunto Millaray si es que hay algunos editados.
    Les agradecería infinitamente. Gracias

  11. claudio Campos Rabanal dijo:

    Quiero manifestar mi alegría de haber revisado esta página la que me ha permitido conocer sobre la vida de uno de los grandes cultores de nuestra patria, junto a Violeta, Victor, Pablo, Gabriela y algunos que aun son anónimos. gracias

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